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Cata

Nota de cata: La Rioja Alta Gran Reserva 904, última añada

Nota de cata personal del Gran Reserva 904 2016 de La Rioja Alta: nariz, boca, ventana de consumo hasta finales de los treinta y con qué maridarlo.

Por José Vicente Ruiz
3 min de lectura
Nota de cata: La Rioja Alta Gran Reserva 904, última añada

El Gran Reserva 904 de La Rioja Alta es la botella que descorcho cuando alguien dice que Rioja ha perdido el carácter. La añada actual es la 2016, un Tempranillo con un 10% de Graciano criado unos cuatro años en roble americano. Ronda los 60 € en España y se acerca a las 70 libras en exportación. Esto es Rioja clásica hecha a propósito, no por casualidad, y se nota en la copa.

La botella y su contexto

La Rioja Alta S.A. trabaja en Haro desde 1890, en el Barrio de la Estación. El 904 se sitúa un escalón por debajo del mítico 890 y otro por encima de Viña Ardanza, y para mí es la compra más inteligente de toda la gama.

La añada 2016 es 90% Tempranillo y 10% Graciano, con fruta de parcelas viejas en Villalba, Briñas y Rodezno. Pasó cuatro años en roble americano usado, construido por los propios toneleros de la bodega, con trasiegos a mano cada seis meses. Esa crianza larga y suave es lo que le da su letra.

La crítica respalda el estilo. Tim Atkin MW llamó al 2016 "gloriosa, casi desafiantemente, tradicional" y le dio 95 puntos, mientras que James Suckling llegó a 97. Los dos señalan lo mismo: es un vino pensado para la larga distancia.

Ficha de cata ilustrada del Gran Reserva 904 2016 de La Rioja Alta, con descriptores de nariz y boca Mi nota sobre el 2016, reducida a los descriptores que importan.

La cata

En copa es rubí medio que se apaga en un ribete teja, con los años ya a la vista pero sin verse cansado.

La nariz es el corazón del vino. Primero cereza seca, luego la firma dulce del roble americano, eneldo y coco, la marca de la Rioja clásica. Debajo aparecen cuero, hoja de tabaco y un toque balsámico que mantiene todo fresco en lugar de pesado.

En boca es de cuerpo medio y fino. El tanino está esculpido, la acidez es viva y la fruta tira hacia lo sabroso, más fruta roja seca que mermelada. Hay un punto de alquitrán y seta que a mí me encanta y a otros no. El final es largo, seco y algo austero, que es justo la idea. No es un vino para gustar a todos. Es un vino que premia la atención.

Si solo conocéis la Rioja moderna y muy amaderada, el 904 os sonará a otra gramática. Para el vocabulario de la contraetiqueta, nuestra guía para leer una etiqueta de vino español explica qué promete de verdad un gran reserva.

La ventana y un maridaje

El 2016 se embotelló en mayo de 2021 con una ventana de consumo de 2025 a 2040. Así que podéis descorcharlo esta noche, pero lo cogeríais al principio de su recorrido. Seguirá evolucionando con calma hasta finales de los años treinta, cambiando fruta primaria por más cuero, higo seco y sotobosque.

Si abrís uno ahora, decantadlo una hora y acompañadlo con cordero asado, un Manchego curado o setas. El lado sabroso y balsámico del vino pide comida sabrosa, no salsas dulces.

Una botella así es justo por lo que llevo un diario de cata. WineNest os deja anotar nariz, boca y vuestra propia puntuación frente a la añada concreta, así que cuando abráis el siguiente 904 podréis ver cómo se comparó el 2016 y si vuestra ventana se mueve antes o después que la de la crítica.

Saber cuándo está listo un gran reserva es la mitad del placer. Nuestra explicación de crianza, reserva y gran reserva y cuándo descorchar cada uno y la guía para principiantes sobre la ventana de consumo enseñan a leer el margen de cualquier Rioja, no solo de este.

Descarga WineNest para anotar vuestra propia cata del 904 y dejar que la app os avise cuando la siguiente botella llegue a su punto.

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